Un protector auditivo común bloquea el sonido. Bond lo baja. La diferencia está en el canal acústico.
En el centro de cada Bond hay un canal de 1 mm de diámetro. La onda sonora entra por ese canal, pierde energía en el recorrido y llega al tímpano con 16 dB menos en promedio. Como el canal deja pasar todas las frecuencias por igual, la música no se deforma: bajos, voces y agudos siguen en proporción. A eso se le llama respuesta plana.
Para que el canal haga su trabajo, el resto del oído tiene que quedar sellado. Por eso Bond viene con 4 talles de silicona (XS, S, M, L): el sello correcto es el que bloquea el sonido de alrededor y deja que todo pase por el canal.
Los tapones de 28–30 dB son para dormir o para fábricas: aíslan. En una fiesta, eso te deja afuera de la música y de la conversación. La atenuación ideal para música en vivo está entre 15 y 20 dB: baja un boliche de 110 dB a 94 dB, que es el nivel de un concierto seguro, y te permite hablar sin sacártelos.
| Lugar | Volumen típico | Tiempo seguro sin protección | Con Bond (−16 dB) |
|---|---|---|---|
| Conversación | 60 dB | Ilimitado | — |
| Colectivo, tráfico | 85 dB | 8 horas | Ilimitado |
| Recital en estadio | 105 dB | ~4 minutos | ~4 horas |
| Pista de boliche | 108 dB | ~2 minutos | ~2 horas |
| Main stage de festival | 112 dB | Menos de 1 minuto | ~1 hora |
Referencia: límite de exposición de 85 dB durante 8 horas (OMS / NIOSH); cada 3 dB adicionales reducen el tiempo seguro a la mitad.
Lavalos con agua tibia y jabón neutro, secalos y guardalos en el estuche. Reemplazá las siliconas cada 6 a 12 meses.